17 marzo 2014

Porque Yo Decido: La guerra de España contra el aborto no es una cuestión de moral - lo es de austeridad por Laurie Penny (New Statesman)

Porque Yo Decido: Spain's war on abortion is not about morality - it's about austerity 
por Laurie Penny (New Statesman
Porque Yo Decido: La guerra de España contra el aborto no es una cuestión de moral - lo es de austeridad 
Atacar los derechos de las mujeres no es sólo una táctica de distracción. Es una apuesta por los votos de los conservadores culturales.
"Because I decide. Porque Yo Decido. Ese fue el título de un manifiesto entregado al gobierno español el 1 de febrero, en nombre de los millones de hombres y mujeres de todo el país que se oponen a la iniciativa del conservador Partido Popular para prohibir el aborto. "Porque es mi elección", reza el manifiesto. "Soy libre, y vivo en una democracia, exijo del gobierno, cualquier gobierno, que promulgue leyes que promuevan la autonomía moral, preserven la libertad de conciencia, y garanticen la pluralidad y la diversidad." 
A finales de diciembre, el Partido Popular (PP) en el gobierno, encabezado por el presidente Mariano Rajoy, aprobó un proyecto de ley que hará que el aborto sea ilegal en todas las circunstancias médicas excepto en las más extremas y en casos de violación. "Fue entonces cuando explotó la resistencia", dice la activista feminista Cristina Lestegas Pérez. "Desde entonces, ha habido cientos de protestas callejeras, debates, manifestaciones, desfiles, conferencias, seminarios, exposiciones y actuaciones en todo el estado español y en el extranjero."

Bajo el régimen de Franco, el aborto era ilegal en España. En 1985, se aprobaron leyes que permitían la interrupción del embarazo en casos muy limitados, pero muchas mujeres españolas seguían viajando a Gran Bretaña para abortar para lo que se fletaban vuelos especiales. En 2010, la ley fue finalmente liberalizada por el entonces gobierno socialista para permitir el aborto hasta la decimocuarta semana de embarazo.
Si el Parlamento aprueba el proyecto de ley, como casi seguro hará, España volverá a tener una de las leyes de aborto más restrictivas de Europa. Las mujeres se verán obligadas a llevar a término su embarazo, incluso en casos de anormalidad fetal severa. Las adolescentes requerirán el consentimiento de los padres para tener un aborto bajo cualquier circunstancia. "Esta ley llevará de vuelta a las mujeres españolas a la época de la dictadura cuando necesitamos el consentimiento de nuestros padres o esposos para hacer cualquier cosa", dice la abogada María Álvarez, que ha participado activamente en las protestas a favor del aborto desde el principio. "En mi opinión, oír a un sacerdote hablar de mi útero es repugnante y obsceno. No he visto a ningún sacerdote u obispo en ninguna de las manifestaciones contra la violencia doméstica. No les importan las mujeres. Quieren controlarnos. ¡No van a ganar esta batalla!" 
La cláusula que permite el aborto en casos de violación desmiente las afirmaciones del gobierno español de ser "pro-vida". Si una de las preocupaciones verdaderas y principales es la santidad de la vida humana, entonces, cómo surgió esa vida no debería ser tomado en consideración. Sin embargo, si el motivo real es la restricción de la libertad sexual de las mujeres, entonces tiene sentido que a las mujeres y a las niñas que querdaran embarazadas sin su consentimiento a mantener relaciones sexuales se les evite el castigo de un parto forzado. Eso, por supuesto, es lo que realmente está en la mesa cuando habla el movimiento global "pro-vida", como hizo el ministro de Justicia español, "protegiendo" a las mujeres tratándolas como si fueran delincuentes idiotas, incapaces de tomar decisiones sobre su propio cuerpo y su propio futuro. 
La preocupación del gobierno español por los derechos de los niños por nacer parece terminar con rapidez una vez que han nacido. Hace seis meses, el Consejo de Europa, el principal organismo de derechos humanos del continente, ha advertido a España de que su programa de austeridad podría tener un impacto devastador en sus niños, el 30 por ciento de los cuales viven ahora en la pobreza. Y aquí llegamos al quid de la cuestión, la verdadera razón de por qué el derecho al aborto está de vuelta en la mesa en España. No se trata de la moralidad. Se trata de la austeridad.
En los años posteriores a la crisis económica mundial de 2008, los políticos de todo el mundo han utilizado los ataques contra el aborto, la anticoncepción y los derechos del colectivo LGBT para distraer la atención del desastre fiscal. A medida que se aproximan las elecciones parlamentarias europeas, el gobierno de Rajoy necesita algo grande para distraer la atención de los votantes. El desempleo se sitúa en el 26 por ciento. El gobierno ha estado envuelto en escándalos de corrupción durante muchos meses. No tiene un relato político coherente que ofrecer a aquellos que votaron al PP por desesperación, excepto una mayor austeridad. Decir que el derecho de las mujeres a decidir lo que sucede a su propio cuerpo se ha utilizado como un partido de fútbol político es exacto sólo si se piensa en volver a esos días del parque infantil cuando los niños que tenían el balón pisoteaban todo el patio, arruinando los juegos a todos los demás.  
El PP, al igual que muchos otros partidos conservadores y neoliberales en todo el Occidente, no tiene una historia que ofrecer a su base electoral de centro en una época de recortes, y está perdiendo el apoyo en beneficio de los nuevos partidos que están más a la derecha, como el partido Vox, que ha sido comparado con el Tea Party en los Estados Unidos y con el UKIP en Gran Bretaña. La nueva ley del aborto no es el único intento de controlar policialmente la sexualidad de las mujeres que el PP ha estado imponiendo. En julio de 2013, mientras se informaba de los escándalos de corrupción que involucraban a ministros, el gobierno votó a favor de prohibir que las mujeres solteras y lesbianas accedieran a un tratamiento de fertilidad, excepto a través de clínicas privadas prohibitivamente caros. Atacar los derechos de las mujeres no es sólo una táctica de distracción. Es una apuesta por los votos de los conservadores culturales. 
La enorme reacción a favor del aborto en España es una cuestión tanto de democracia como de libertad de las mujeres. Una respuesta forzada a la nueva ley del aborto conservadora en contra de los deseos del 80 por ciento de la población que el gobierno español ha planteado. Los movimentos del 15M y las manifestaciones del los años 2011-12 acabaron hace tiempo, pero el núcleo del sentimiento popular de izquierda en España es todavía profundamente desconfiado hacia la democracia representativa. Activistas de todo el país comparten el sentido de que España está siendo arrastrada de nuevo a la época de la dictadura - una frase que oigo repetir hasta que se convierte en un estribillo - y no sólo por cuestiones morales de la sexualidad de las mujeres. 
"Es un gran escándalo", afirma Ana Miranda Paz, ex eurodiputada de Galicia y miembro de la Comisión de Igualdad de Género del Parlamento Europeo. "El PP está utilizando la próxima campaña europea para conseguir los votos de la parte más conservadora de la sociedad española. El gobierno de Rajoy quiere que volvamos a la dictadura, la reducción de la igualdad, la reducción del presupuesto para mejorar la educación y los derechos sexuales, reduciendo los derechos sociales y el sistema de salud pública ". 
Las protestas contra la nueva ley se han extendido mucho más allá de la comunidad feminista, y los hombres también han estado en las calles desde el principio. "La respuesta del público ha sido masiva", resalta Pérez. "No es común ver una oposición a una ley de todos los sectores: médicos, abogados, jueces, educadores, amas de casa, políticos, obreros. Realmente es emocionante y motivador presenciar tal resistencia compartida a una llamada cuestión de género". 
Ahora mismo, mientras estoy escribiendo esta pieza, es el Día Internacional de la Mujer, y decenas de miles de hombres y mujeres en España y en todo el continente están marchando en contra de la determinación del gobierno de Rajoy para restringir los derechos reproductivos de la mujer frente a la resistencia popular. 
"Yo misma, voy a hacer lo que sea necesario", añade Pérez. "Voy a protestar y demostrar que millones de hombres y mujeres están en contra de esta ley retrógrada. Y al día siguiente, voy a seguir luchando por nuestros derechos con mis compañeras, con otras mujeres y vamos a seguir haciéndolo día tras día hasta que derrocar esta ley."