04 diciembre 2009

Criminal benevolencia por Gabriel Albiac

Criminal benevolencia
por Gabriel Albiac (ABC)

««La guerra» -escribe Claussevitz- «es un asunto tan peligroso que los errores debidos a la benevolencia son los más graves de todos». Su lógica es impecable: creada en el enemigo la convicción de nuestra debilidad, nada pondrá ya freno a una ofensiva que hemos hecho aparecer como muy fácil. «Si uno de los dos bandos utiliza la fuerza sin remordimiento y no se detiene ante el derramamiento de sangre, al tiempo que el otro se contiene, aquel bando tendrá ventaja». Y esa ventaja hará de las buenas intenciones material para lo peor. Porque no hay misterio: tras constatar que la victoria es fácil, el ataque de «aquel bando obligará al otro a reaccionar, cada uno arrastrará al contrario a situaciones extremas» y la dosis de muerte crecerá exponencialmente. Fue Sun-Tzú, el primer gran tratadista bélico, quien formula su principio inquebrantable: las guerras se ganan antes de darlas, allá donde la reputación de fuerza propia exime de que nadie asuma el riesgo excesivo de atacarnos. En el origen de las guerras más aniquiladoras está la debilidad. O, con aún más catastróficos resultados, la pusilanimidad de quien gobierna.»